Hacia
la muerte: Adaptación de la obra de Gueshe Kelsang Gyatso: Una vida con
significado una muerte Gozosa
Cuál
es la mejor manera de llenar nuestra vida: ¿Qué es lo que realmente nos puede
hacer felices?, ¿Cómo podemos ayudar a los demás?, ¿Qué nos podrá ayudar
después de la muerte? Contestar estas preguntas con sinceridad podrá ayudar a
llenar nuestra vida de significado, haciéndonos conscientes de lo que queremos,
para que lo queremos y como lo queremos. Como resultado disfrutaremos de una
vida feliz y apacible, libre de ansiedad y problemas. El significado de la
vida, cualquiera que este sea, si lo recordamos en el momento de la muerte,
moriremos de manera gozosa y disfrutaremos de felicidad pura y permanente. Esto
nos prepara para morir, cuando esto suceda estaremos listo para “ayudar” a morir a los demás, padre, madre, hermanos,
otros familiares, amigos, etc.
Intentar compenetrarse con la muerte
puede dirigirnos hacia muchas rutas, aunque es preferible acercarse
humildemente. En realidad este mundo no es nuestro hogar. No somos más que
viajeros que estamos de paso. Lo único que nos llevaremos de esta vida son las
huellas de nuestras acciones. Si las acciones que realizamos en esta vida
concuerdan con el significado que elegimos para ella, en el momento de nuestra
muerte lo más seguro es que estemos contentos durante nuestro deceso. Aunque a
nivel intelectual todos sabemos que nos vamos a morir por lo regular nos
resistimos a pensarlo y consecuentemente a aceptarlo, y actuamos como si
fuéramos a habitar este mundo para siempre. Entonces como siempre vamos a estar
aquí nos dedicamos a obtener lo que “necesitamos”, en la sociedad actual
generalmente son los bienes materiales. Algunas preguntas interesantes ¿Aun
cuando estemos vivos por siempre, lo material siempre estará con nosotros?,
¿Realmente pienso no morir? Lo cual dirige hacia otra pregunta ¿En realidad
estoy preparado para la muerte a pesar de que la ignorado toda la vida?
“Había un hombre que trabajando duro
labrando una piedra para hacerla cuadrada. Una persona que pasaba por ahí le
preguntó ¿Por qué te esfuerzas tanto para hacer esta piedra cuadrada? El hombre
contesto: Simplemente para dejarla aquí.”
Que es la muerte, existen un sinfín
de definiciones para ella, algunas culturas la plantean como la cesación del
vínculo entre nuestra mente y nuestro cuerpo. Una descripción es que al morir
los aires internos de energía se disuelven en nuestro interior y nuestra mente
se vuelve cada vez más sutil hasta que se manifiesta la mente muy sutil de luz
clara de la muerte. La experiencia de la luz clara de la muerte es parecida a
la del sueño profundo. Las causas de nuestra muerte pueden ser varias algunas
de ellas son: la finalización de la duración de la vida y la pérdida del poder
de la fuerza vital. La fuerza vital se propone como el poder del aire que
mantiene la vida, que reside en nuestro corazón y cuya función es mantener la
conexión entre la mente y el cuerpo. Cuando disminuye su fuerza, esta conexión
se rompe y morimos. El momento de nuestra muerte es totalmente incierto y no
hay ninguna garantía de que no vayamos a morir hoy mismo. Algunos creen que
podemos alargar nuestras vidas realizando acciones virtuosas y cuidando a los
enfermos, claro está que estas dos acciones tienen que realizarse sin egoísmo.
La muerte es inevitable y no hay
nada que pueda impedirla. Todos los seres que vivieron hace doscientos años
habrán desaparecido y los que viven ahora habrán muerto dentro de 200 años ¿Seré
yo la única persona que vaya a sobrevivir a la muerte? Cuando llega el momento
de la muerte es inevitable, es imposible retrasarla. Buda, Mahoma, Jesuscristo,
Jehova, etc, todos murieron ¿Qué tengo yo o alguna otra persona más de especial
para no hacerlo? Un proverbio oriental dice “La vejez es inamovible como una
montaña y el decaimiento también lo es. Las enfermedades son inamovibles como
una montaña, y la muerte también lo es”. Desde el mismo instante en que somos
concebidos nos dirigimos de manera inexorable hacia la muerte. “Después de
haber nacido no podemos detenernos ni un solo instante y nos vamos acercando a
la muerte como un corredor en su carrera. Creemos que pertenecemos al mundo de
los vivos, pero nuestra vida es el sendero mismo que nos conduce a la muerte”.
Estas líneas no es una alusión a un fatalismo inminente, su principal propósito
es hacernos conscientes de que nuestra muerte es inevitable y así no
continuemos desperdiciando nuestra vida y nos esforcemos por llenarla de
significado.
Las
condiciones de la muerte son incontables. Unas personas mueren por enfermedad y
otras en accidentes o desastres naturales. Unos mueren en manos de sus enemigos
y otras se suicidan. Muchas personas mueren de hambre otros debido a los
alimentos que ingieren. Cualquier objeto puede convertirse en la causa de nuestra
muerte, incluso las circunstancias que normalmente consideramos que sustentan
la vida. Entre las condiciones más comunes para encontrar a la muerte están:
comer en exceso, no tomar las precauciones adecuadas, realizar actividades sin
tener la experiencia necesaria, desplazarse en momentos inadecuados y mantener
relaciones sexuales sin moderación. Este cuerpo que hemos estimado durante toda
nuestra vida nos traicionará cuando más lo necesitemos. Muchas personas
consideran que hay distintas señales cuando se acerca la muerte: perder el
sentido del gusto o del olfato sin razón, espirar aire frío, la lengua se encoje, no poder producir saliva
y el que los globos oculares se hundan más de lo normal en las cavidades de los
ojos. También se pueden observar cambios de carácter, dejar de gustar el lugar
donde vivimos, nuestros amigos u otros objetos de apego sin motivo alguno,
sentirnos tristes sin ninguna razón, y que nuestra sabiduría e inteligencia
sean menos claras.
Podríamos
considerar a la muerte como parte de un ciclo en el que el universo entero está
incluido, ¿Soy parte del universo?, ¿Cómo podemos librarnos de la muerte?, ¿Si
muriera hoy lo haría enfadado, feliz o sin sentido?, ¿Mi vida la viví o algún
sentimiento, objeto u otra cosa me ayudo a evitar experienciar por completo?
Tal vez la vida no sea sino el principio de algo más.