lunes, 25 de noviembre de 2013

Adaptación de la obra de Gueshe Kelsang Gyatso: Una vida con significado una muerte Gozosa

Hacia la muerte: Adaptación de la obra de Gueshe Kelsang Gyatso: Una vida con significado una muerte Gozosa
Cuál es la mejor manera de llenar nuestra vida: ¿Qué es lo que realmente nos puede hacer felices?, ¿Cómo podemos ayudar a los demás?, ¿Qué nos podrá ayudar después de la muerte? Contestar estas preguntas con sinceridad podrá ayudar a llenar nuestra vida de significado, haciéndonos conscientes de lo que queremos, para que lo queremos y como lo queremos. Como resultado disfrutaremos de una vida feliz y apacible, libre de ansiedad y problemas. El significado de la vida, cualquiera que este sea, si lo recordamos en el momento de la muerte, moriremos de manera gozosa y disfrutaremos de felicidad pura y permanente. Esto nos prepara para morir, cuando esto suceda estaremos listo para “ayudar”  a morir a los demás, padre, madre, hermanos, otros familiares, amigos, etc.
            Intentar compenetrarse con la muerte puede dirigirnos hacia muchas rutas, aunque es preferible acercarse humildemente. En realidad este mundo no es nuestro hogar. No somos más que viajeros que estamos de paso. Lo único que nos llevaremos de esta vida son las huellas de nuestras acciones. Si las acciones que realizamos en esta vida concuerdan con el significado que elegimos para ella, en el momento de nuestra muerte lo más seguro es que estemos contentos durante nuestro deceso. Aunque a nivel intelectual todos sabemos que nos vamos a morir por lo regular nos resistimos a pensarlo y consecuentemente a aceptarlo, y actuamos como si fuéramos a habitar este mundo para siempre. Entonces como siempre vamos a estar aquí nos dedicamos a obtener lo que “necesitamos”, en la sociedad actual generalmente son los bienes materiales. Algunas preguntas interesantes ¿Aun cuando estemos vivos por siempre, lo material siempre estará con nosotros?, ¿Realmente pienso no morir? Lo cual dirige hacia otra pregunta ¿En realidad estoy preparado para la muerte a pesar de que la ignorado toda la vida?

            “Había un hombre que trabajando duro labrando una piedra para hacerla cuadrada. Una persona que pasaba por ahí le preguntó ¿Por qué te esfuerzas tanto para hacer esta piedra cuadrada? El hombre contesto: Simplemente para dejarla aquí.”

            Que es la muerte, existen un sinfín de definiciones para ella, algunas culturas la plantean como la cesación del vínculo entre nuestra mente y nuestro cuerpo. Una descripción es que al morir los aires internos de energía se disuelven en nuestro interior y nuestra mente se vuelve cada vez más sutil hasta que se manifiesta la mente muy sutil de luz clara de la muerte. La experiencia de la luz clara de la muerte es parecida a la del sueño profundo. Las causas de nuestra muerte pueden ser varias algunas de ellas son: la finalización de la duración de la vida y la pérdida del poder de la fuerza vital. La fuerza vital se propone como el poder del aire que mantiene la vida, que reside en nuestro corazón y cuya función es mantener la conexión entre la mente y el cuerpo. Cuando disminuye su fuerza, esta conexión se rompe y morimos. El momento de nuestra muerte es totalmente incierto y no hay ninguna garantía de que no vayamos a morir hoy mismo. Algunos creen que podemos alargar nuestras vidas realizando acciones virtuosas y cuidando a los enfermos, claro está que estas dos acciones tienen que realizarse sin egoísmo.
            La muerte es inevitable y no hay nada que pueda impedirla. Todos los seres que vivieron hace doscientos años habrán desaparecido y los que viven ahora habrán muerto dentro de 200 años ¿Seré yo la única persona que vaya a sobrevivir a la muerte? Cuando llega el momento de la muerte es inevitable, es imposible retrasarla. Buda, Mahoma, Jesuscristo, Jehova, etc, todos murieron ¿Qué tengo yo o alguna otra persona más de especial para no hacerlo? Un proverbio oriental dice “La vejez es inamovible como una montaña y el decaimiento también lo es. Las enfermedades son inamovibles como una montaña, y la muerte también lo es”. Desde el mismo instante en que somos concebidos nos dirigimos de manera inexorable hacia la muerte. “Después de haber nacido no podemos detenernos ni un solo instante y nos vamos acercando a la muerte como un corredor en su carrera. Creemos que pertenecemos al mundo de los vivos, pero nuestra vida es el sendero mismo que nos conduce a la muerte”. Estas líneas no es una alusión a un fatalismo inminente, su principal propósito es hacernos conscientes de que nuestra muerte es inevitable y así no continuemos desperdiciando nuestra vida y nos esforcemos por llenarla de significado.
Las condiciones de la muerte son incontables. Unas personas mueren por enfermedad y otras en accidentes o desastres naturales. Unos mueren en manos de sus enemigos y otras se suicidan. Muchas personas mueren de hambre otros debido a los alimentos que ingieren. Cualquier objeto puede convertirse en la causa de nuestra muerte, incluso las circunstancias que normalmente consideramos que sustentan la vida. Entre las condiciones más comunes para encontrar a la muerte están: comer en exceso, no tomar las precauciones adecuadas, realizar actividades sin tener la experiencia necesaria, desplazarse en momentos inadecuados y mantener relaciones sexuales sin moderación. Este cuerpo que hemos estimado durante toda nuestra vida nos traicionará cuando más lo necesitemos. Muchas personas consideran que hay distintas señales cuando se acerca la muerte: perder el sentido del gusto o del olfato sin razón, espirar aire frío,  la lengua se encoje, no poder producir saliva y el que los globos oculares se hundan más de lo normal en las cavidades de los ojos. También se pueden observar cambios de carácter, dejar de gustar el lugar donde vivimos, nuestros amigos u otros objetos de apego sin motivo alguno, sentirnos tristes sin ninguna razón, y que nuestra sabiduría e inteligencia sean menos claras.

Podríamos considerar a la muerte como parte de un ciclo en el que el universo entero está incluido, ¿Soy parte del universo?, ¿Cómo podemos librarnos de la muerte?, ¿Si muriera hoy lo haría enfadado, feliz o sin sentido?, ¿Mi vida la viví o algún sentimiento, objeto u otra cosa me ayudo a evitar experienciar por completo? Tal vez la vida no sea sino el principio de algo más.